Friday, December 02, 2005

nocturnidad

Hay noches que no se me escapan, las amarro los cabellos con una sola mano, y controlo la cabalgada con las caderas. Para poder ver que no solo el cielo está pinchado de estrellas (alfileres brillantes de lo inmenso) y que algunos ojos brillan como si fueran los poseedores únicos del azul. Dispuesta pues, a perderme en los ojos que hagan falta, me voy quitando las capas frías de lo que debo hacer, hasta quedarme totalmente vestida de lo que soy.
Piel, noche, calidez de luna. Y manos para amarrar cabellos.

Thursday, November 17, 2005

alianzas

Tu tienes una alianza de plata en la que está escrito libertad.
Yo tengo un nudo doble en los lazos de una camiseta blanca.
Son unos extraños esponsales, pero son los nuestros.

Monday, November 14, 2005

bajo una capa roja

Aunque a mi me bajó la regla bastante tarde, me pillo desprevenida sin ni imaginarme remotamente que aquello podía doler. Total, en los libros de naturales hablaban de todo el proceso, y lo nombraban muy lindamente, y contaban los días exactos, pero ni una palabra de que se te hincha la tripa y te duelen los ovarios como si una tijera pretendiera hacerte cosquillas.

Así que yo me fui al instituto como si nada, y me pasé hasta el recreo en mi silla, dolorida y según me decían, blanca como la tiza.
Lo cierto es que no solo los libros, mi madre tampoco me había dicho jamás me dijo que le doliese, y a mi nunca se me había ocurrido que aquello que me retorcía las tripas pudiera ser habitual... así que en el recreo me dispuse, sin demasiado conocimiento, a desmayarme parcialmente.

Mis amigas se revolucionaron, la profesora de gimnasia me dio una pastilla, el conserje me tomaba el pulso, y yo lo único que quería era tumbarme.
Uf, catorce años y se ha enterado todo el instituto de que me ha bajado la regla...
Por fin a alguien se le ocurrió que podían llamar a casa, y al poco apareció mi madre.
Entró como un vendaval por el pasillo, con una capa roja y larga que se había echo ella misma, y unas enormes gafas de sol.

Yo no quise adivinar por qué las llevaba las manditas gafas de hormiga atómica, y me dio un rebufo de vergüenza adolescente. Entorno nuevo, mis compañeros, mis profesores, yo muerta de vergüenza (y de dolores)y aparecía ella como una ridícula estrella de cine, con las gafas y la capa.

Hasta que ella, se quitó las gafas para hablar con la profesora, y dejó al descubierto son ojos (que suelen cambiar con la luz del día) enrojecidos después de haber llorado.

Rojos de llorar y de discutir en casa con mi padre.
En ese momento en que vi lo que ya sabía, me importaba un comino el mundo, y si alguien decía algo de mi madre le partía la cara y punto.

En ese momento a la valiente de Diana le dio otro pinchazo y se encogió.
Ella se acercó, y me puso una mano fresca en la frente.
-¿cómo estás Diana?
- Bien (ahora ya no tengo que pensar yo)
- ¿Nos vamos a casa? (ahora ya no tengo ni que hablar)
- Mm...(no me quiero levantar, porque me duele)
- ¿Ahora o esperamos un poquito a que estés mejor?
( Ya está)(Me va a llevar a casa)(Se me va a pasar esto)

Más tarde, acurrucada en el sofá, tapada con una mantita y rescatada, pensé una cosa tonta, tal vez por efecto de la pastilla que por fin me había quitado el dolor y me sumía en un semisueño.
Pensé, que tontería, en quien estaba ahí para rescatar a esa que me salvaba a mi.
Y también me preguntaba que clase de pastillas quitan el escozor de los ojos cuando lloran.

Friday, November 11, 2005

En busca de la frase más hermosa del mundo

El poeta ha gastado su vida en busca de la frase perfecta. Es un maestro de su arte y lo sabe, lleva años perfeccionando sus palabras, las corta, las cose y las funde como un cirujano, en busca de la frase más hermosa del mundo...
Piensa que la literatura es un noventaynueve por cien de trabajo y un uno por cien de inspiración. Y para cuando llegue esa inspiración efímera, prefiere que le sorprenda trabajando.
Escribe y escribe, relee, modifica, pule, cambia. Pero no la encuentra.
Algunas noches siente que casi la atrapa en sueños, pero se le escurre, pez desconsiderado y huidizo de la palabra.
La angustia comienza a inundar su vida, por que cada vez queda menos tiempo para hallarla.
Decide abandonar horas de sueño, solo descansa lo imprescindible, apenas come, apenas el mundo que le rodea logra distraerlo de su próposito...
Pero sacrificio es en vano.

Al final de su vida, se da por vencido, asombrado y dolorido, porque jamas habia considerado aquella absurda posibilidad de no encontrar la frase más bella del mundo.

Y es entonces, por vez primera en su vida, cuando se pone a escribir, con pasión y rabia, con dolor y sin reglas, sin pretender conseguir nada, tan solo ajustando las cuentas que le quedan pendientes con la decepción, con el sabor de la batalla perdida, con el final ridículo que le llega sin permitirle terminar lo que empezó, conseguir su tesoro tras tanta busca.

El resultado son apenas unos folios mal escritos, casi vomitados, que no siguen reglas ni patrones, que han olvidado todo lo que aprendieron
Alguien lo lee, nadie en particular, alguien que en realidad no sabe de palabras.
Se acerca a la cabecera de la cama, y no halaga al escritor. Sin embargo habla.
Perra vida, piensa el escritor. No se le hace un nudo en la garganta, pero ve con una claridad infame que alli esta lo que habia buscado, en una boca ajena.
La solución del acertijo era tan fácil que la reconoce al instante cuando por fin escucha la frase que ha añorado toda su vida:

- Entiendo lo que dices.

los perros que sujeto y domo

hoy la noche esta sola y es mía, y tengo ganas de algo y tal vez sea el alcohol que me corre por la sangre, que me mezcla los pensamientos y me transtorna como la luna, porque tengo ganas de algo, y no tengo la seguridad de que exista ni de saber que es, tal vez solo un brazo por encima de mi hombro, tal ves solo alguien a quien acurrucarme para dormir
tal vez hacerme pequeña y fundirme el alguien, en algo, formar parte de un todo y no tener conciencia, existir sencillamente sin soledades de ron, sin ganas de oponerme a nadie, de responder con ingenio, de valorar el agradecimiento a la ternura de marcos

solo con ganas de dormir o de matar, porque la noche es un animal que respira pesadamente sobre mi nuca, que puede poseerme cuando yo no quiero llevar más las riendas, y cuando susurros en espiral gritan con la afilada crueldad del aire que todo lo invade, que tal vez lo que desee sean caricias capaces de gastarme la piel, besos que me acaben los labios amantes como insectos que me devoren y terminen, destrucción tan dulce, tan incomprensible, anidada en la sombra de lo que soy, de lo que oculto, de la cara no luminosa de mis lunas...
cuando yo sigo siendo yo, pero mi doble, esa gemela malvada a la que adoro, esa que juega con cuchillos y me daña, esa que teme la luz que utiliza marcos como arma, esa que solo sale de caza como la diosa de mi nombre cuando en realidad lo que desea es matar una presa, cuando en realidad no le importa ninguna presa y solo tiene ojos para observar como reacciono acurrucada en el fondo mientras la veo actuar, y reír, y bailar, y no pensar en nada, solo en el leve placer de su arrogancia y mi humillada admiración....
tengo los dedos pegados a sus manos, y un doble fondo que no oculta más que el vacío. Util, por supuesto.
Soy lo que soy, y solo quiero volver, formar parte de algo, volver a ser la sangre de mi madre, la sangre de mi padre, formar parte de todo, tener un universo mínimo en el que no desee dañar, abandonar todas las bondades y jugar con ese blando motor que hay en el pecho, alimentarme de sangre y lágrimas, que me ofrenden corazones en escalones pétreos que entiendan mi lucha, al mismo tiempo en la noche y en el día, la batalla constante de mi caos y mi orden, el simple placer de la oposición y la batalla y la sangre y la muerte y las cosas que terminan o se sacrifican, como los látigos que abandono, y los perros que sujeto y domo y sacrifico en el altar de la mejor de las sonrisas y en el cuidado más delicado con la gente a la que quiero, es entonces cuando siempre gana el día y la luz, cuando la noche se relame heridas solo aparentes, sabiendo que en realidad tiene más poder, que la tentación es siempre constante, poderosa como una llamada desde la raiz, visceral, atrayente, endiablada y triunfal, solo espera su momento y se rie, porque es retorcida como toda maldad y conoce sus bazas, y sabe que tal vez un dia me haga apostar todo a una carta traidora y pierda todo lo bello que tengo, tal y como deseo... porque mi maldad me atañe solo a mi
Soy así. O tal vez somos, otorguémosle su espacio...

Thursday, November 10, 2005

somedays...

Here nothing belongs to me. Nothing, nobody. I lost the fear to be stolen, because I haven't nothing. I haven´t charges.
My home is where I'm stay, I'm live in a windy place that give me days like this. Quiet, paceful, thougful. Mine. Under a shy sun won't to be a star...
If I look up at the stars they continue being the same. Under different faces the people are equal, a smile means the same thing.
And I do not miss anybody, because I take my people in the same place that always they has belonged. To my side.

Aqui nada me pertenece, nada, nadie. He perdido el miedo a ser robada, porque no tengo nada. No tengo cargas.
Mi casa es allí donde yo esté. Vivo en un lugar con viento que me da dias como este. Callados, pacificos, pensativos. Mios. Bajo un sol tímido que no quiere ser estrella...
Si miro hacia arriba las estrellas siguen siendo las mismas
Bajo distintos disfraces, la gente es igual, una sonrisa significa lo mismo.
Y yo no extraño a nadie. Porque llevo a los mios en el mismo lugar que siempre les ha pertenecido. A mi lado

Tuesday, November 08, 2005

the crow's week

I was born in a frozen land, desert as a glaciar, the proud owner of the longest night in the world.
Days here are a chain what repeats the same rituals every days, hour after hour.
Without allowing any change, without possibility of salvation.
Here, the darkness is white and the snow can be sharpened as the silence.
It is all what exists here, I was born in the winter's kingdom...
Only one thing breaks these severe rules for some days.
Only a few days during the unforeseen visit that fills the white landscape of black arrows.

And when all change. The arrival of the ravens seems to change everything, the people go out of their houses, look up. The black sheen floods every roof, every corner, and where before only was empty, suddenly one sees life. During the week that the ravens stop here, before continuing their trip, the hope dresses of black bluish color, but it exists. It is real, and has the same wings of which we dream those have born here...

Here.
In a frozen land, desert as a glaciar.
The sharp kingdom of the winter.

Monday, October 31, 2005

Exactamente una semana antes...

Apenas a una semana de emprender este viaje, tuve un sueño que se repitió tres noches, como en tres capítulos que se seguían, pero que nunca eran exactamente iguales...
Tres noches me ahogué bajo toneladas de agua en un mar nocturno y gigantesco, quien sabe víctima de qué tormentas interiores...

Ahora, parece que he aprendido a respirar bajo el agua